martes, 6 de noviembre de 2018

Biografía de Doña Soledad Álvarez Álvarez-(Por Vicente Pérez Suárez)

















                           BIOGORAFÍA DE DOÑA SOLEDAD ÁLVAREZ ÁLVAREZ

                                      La que fue maestra de Miudes, desde 1930 a 1967

                                                           (Por Vicente Pérez Suárez)
 

      Hay mucha gente de la parroquia de Miudes y de su entorno, que recuerdan a la ejemplar maestra que hubo en Miudes desde 1930 a 1967. Somos muchos los mayores, hoy mujeres y hombres, que fueron a la escuela con ella. En aquellos años 1930-36, en Miudes había la maestra Dña. Soledad y el maestro D. Lorenzo. Pero, antes de entrar en su estancia en Miudes, voy a tratar de describir su vida de joven, desde el lugar de Asturias donde nació, hasta que vino para nuestra parroquia. Dña. Soledad –y sus 4 hermanos- nació en Andallón, pueblo del concejo de Las Regueras, casa El Ferreiro, parroquia de Santullano, la capital. El concejo, de unos 65 km.2, está situado en la zona central de Asturias, teniendo como límite, por el este, a Oviedo. Cuenta con una población de 2.250 habitantes, distribuidos en 6 parroquias. La agricultura y ganadería ocupa el 77 %, el resto trabaja en la construcción, servicios y otros empleos. En Andallón se celebra, a finales de la última semana de agosto, la fiesta de La Visitación (Santa Isabel), a la que iba Dña. Soledad; una fiesta muy solemne, tanto religiosa, cultural -con desfile de carrozas-, música y baile. (Ver foto al final de esta biografía). Dña. Soledad cursó los estudios primarios en Las Regueras, luego el bachillerato y la carrera de Magisterio (maestra de primera enseñanza), en la llamada, entonces, Escuela Normal de Oviedo. Una vez licenciada, a los 20 años, más o menos, su 1º destino fue La Coruña, (según Boletín Oficial, 17 de diciembre de 1928), al municipio de Carballo, (probablemente a la parroquia de Cerqueda), perteneciente a la comarca de Bergantiños, donde no estuvo mucho tiempo, ya que vino para Miudes en el año 1930, escuela en la que permaneció y enseñó durante 37 años, hasta 1967. Hay que decir que, en aquella época -1930- había también maestro, el valenciano D. Lorenzo Pérez Aleixit, pero en 1936 tuvo que incorporarse a la guerra civil, quedando Dña. Soledad para atender a las niñas y niños de la parroquia, excepto los de Godella, que tenían su escuela mixta. Por tanto, Dña. Soledad daba clase por las mañanas a las niñas –seguramente por ser más “madrugadoras”- y por las tardes a los niños: unos 50, más o menos, en cada una de las clases. Esto fue así hasta el año 1940-41, cuando, una vez terminada la guerra, se incorporó D. Lorenzo, que también permaneció en Miudes hasta el año1974, en que se inauguró el colegio de Enseñanza General Básica, de Lóngara, que agrupaba a todos los niños y niñas del concejo, excepto los de Valdepares que continuaron en la misma escuela que tenían, como Escuela Rural Agrupada, dada la cantidad de alumnos –unos 700- que asistían al colegio de Lóngara. Hoy no tiene mucho sentido tal escuela, ya que bajó tanto el número de alumnos, que se quedaron en unos 300 los que van a Lóngara.
   Volvamos a la actividad de Dña. Soledad, a la que, cariñosamente, se le llamaba Dña. Sisá. Decíamos que daba clase a niñas y niños, por lo que yo mismo, en el año 1938, inicié la escuela con ella hasta que vino el maestro, unos 2-3 años, que fueron los suficientes para percibir, incluso como un niño de 6-8 años, cómo era Dña. Soledad: una mujer extraordinaria, atenta, cariñosa; demostraba unas dotes excelentes para la enseñanza, teniendo, además, una gran relación con los padres de los alumnos y con todos los vecinos, como si hubiera nacido en la parroquia. Era, al mismo tiempo, una mujer respetuosa; con un físico de carácter firme, alta y elegante; de andar menudo, pisada fuerte; muy erguida y mirando al frente, muy segura de si misma y digna de ser querida; daba la sensación de seguridad en sus acciones; tenía la vista en cada uno de sus alumnos y jamás se le vio pegar a un niño, ya que era digna de todo respeto para con todos ellos. Siempre recuerdo que nos leía las noticias
 
 

      Foto de 1ª Comunión de niñas y niños de Miudes y Godella, sobre los años 1960:
            A la izquierda se puede ver al párroco, D. Avelino Fernández Díaz y la maestra
            de Godella, Dña. María Dolores Méndez González (Dña. Lolita). Por la derecha
                está el maestro D. Lorenzo Pérez Aleixit y Dña. Soledad Álvarez Álvarez.
 
 
del periódico relacionadas guerra que se estaba desarrollando, y, emocionada por lo trágico de lo que leía, le corrían las lágrimas, cosa que nosotros, los más pequeños, no comprendíamos ni, quizá ella podía entender cómo se mataban los españoles unos a otros. Aquello a mí me marcó de tal manera, que todavía lo recuerdo, no como en realidad era, -ya que a mi edad no lo podía entender- pero, me fijaba sin pestañear, en la actitud dolorosa que mostraba mi maestra: algo muy grave estaba pasando. Ella no daba sensación de ser política ni se inclinaba de parte de nadie, solo quería que se acabara aquella barbaridad. Cuando los nacionales tomaban alguna ciudad se recibía la orden gubernamental de suspender las clases, mandar los niños para casa, repicando, en todas las iglesias, las campanas a vuelo, pero ella continuaba muy triste y contrariada. Todo esto lo fui “entendiendo” cuando fui mayor. Aparte de la enseñanza con los niños, en verano nos llevaba a todos (también iba Vití, -Victorina- su sobrina, pues éramos muchos), de excursión a la playa de Castello a comer empanada; a Andina a las cerezas, que había muchas, o algún otro lugar para expansionarnos un poco; pero durante las clases había que permanecer atentos a lo que explicaba con sus enseñanzas muy claras y concisas. Durante el pequeño recreo estaba siempre con nosotros, cuidando que nos portásemos bien y no nos hiciéramos daño. Pero, Dña. Soledad, no estaba solo con los niños y niñas cuando había clase, sino también en la iglesia, durante la misa y el catecismo, de tal manera que daba la sensación de que estaba siempre en la parroquia, pues las vacaciones eran muy cortas, aunque que iba a su pueblo, pero también sé que por el verano venían unas sobrinas, pues no tenía hijos y estaba soltera, 
 
                                               
                                 Escuela de niñas de Miudes, con su maestra Dña. Soledad 

 que se llamaban Cuca, (Covadonga), con su esposo, Baltasar Corral, que era guardia civil en La Caridad, con la graduación de Brigada; otra, Vití, que era más joven y, ya tiempo después, venía una niña llamada Maribel que era hija de Cuca y de su marido, el guardia civil. También venía un mozo, Arturo, de unos 25 años que también era sobrino. Todo esto lo fui viendo más tarde, cuando vino D. Lorenzo que nos daba clase por la mañana y por la tarde, pasando la maestra a atender solo las niñas, a las que, además de la clase, les enseñaba costura y bordado. Cuando la Primera Comunión, nos reuníamos todos en las escuelas para ir juntos a la iglesia acompañando a los que iban por primera vez comulgar, a las 8 de la mañana, pues en aquella época había que ir en ayunas y la misa era temprano, aunque les daban el desayuno (chocolate muy espeso con galletas y churros) en la rectoral, -a los que la hacían por 1ª vez- preparado por Sinforosa, la hermana del párroco, D. Manuel Galán. Esto se hacía también con los siguientes párrocos que vinieron, D. Justo Gayol y D. Avelino Fernández, hasta que el Concilio Vaticano II cambió las normas. Había una gran compenetración entre los párrocos y los maestros, funcionando todo con mucha corrección. En este escrito se puede ver alguna foto –una de Primera Comunión-, pero son fotos muy posteriores a la época de que hablamos, sobre los años finales del los 60. Los maestros estaban a su cuidado, pues eran muchos, ya que el antiguo presbiterio estaba lleno de niñas y niños. A esto hay que decir que también se unían los de la escuela de Godella, con el maestro D. Julio Cesar Suárez (ver foto, con sus alumnos, al final del escrito) y, más tarde –como también se ve en la foto de 1ª Comunión-, Dña. Lolita (Dolores) Méndez, los dos contemporáneos de Dña. Soledad.

 
                       Las niñas de Miudes, con Dña. Soledad, en las cerezas en Andina

   Durante el recreo, salíamos todos a la misma hora: las niñas –uniformadas de blanco- jugaban por el jardín que tenían muy bien cuidado delante de la escuela, y los niños, con la camisa azul, bordada con el distintivo de La Falange, el yugo y las flechas, salíamos a campo abierto, jugando casi por toda la zona de la escuela. Ninguno sabíamos el porqué de aquella camisa.
    Así fue, más o menos, la actividad de Dña. Soledad, que no hacía honor al nombre, ya que no se veía sola nunca, aparte de que tenía una asistenta. Daba la impresión de que siempre estaba en Miudes, aunque fuera tiempo de vacaciones. Tampoco las vacaciones eran tan largas como ahora: menos de 2 meses en verano; una semana por Navidad y unos días en Semana Santa. Durante el tiempo escolar había clase toda la semana, incluso el sábado, excepto los jueves por la tarde. La maestra iba a su pueblo varias veces, pero no mucho, ya que estaban con ella las sobrinas que yo veía por allí. Últimamente estaba mucho Maribel, pues Vití se había casado y supe que tenía un hijo, D. Javier, que es cura y está actualmente de sacerdote en San Sebastián.

   Como todo pasa, fue también pasando la vida. Un día se comentó que Dña. Soledad estaba un poco enferma y unos días después la vinieron a buscar las sobrinas y no tardó en llegar la noticia de su fallecimiento, creo que en noviembre del año 1967. Debía tener unos 57 años más o menos. En Miudes y su comarca fue muy sentida. Hubo gente que fue al funeral a Las Regueras, luego se hizo otro funeral en Miudes y fue descubierta, por la ex alumna Berta del Matoso, una placa en la escuela de niños, recordando su paso por ellas. Véanla al final de este escrito; placa que todavía figura en la escuela, ahora como Centro Cultural de la parroquia de Miudes.


                                   Niñas escuela de Miudes, con su maestra Dña. Soledad.

      Esto es, en resumen, lo que yo recuerdo de los 2 ó 3 primeros años de mi edad escolar que inicié con ella, y luego, el resto de los años, hasta 1967, con D. Lorenzo. Recuerdo, como anécdota, que un día pasaba con todas las niñas para la playa de Castello, llevando las empanadas y demás, en la burra del cartero Manuel, y vio a mi hija mayor, de 5 años, jugando en el patio con su madre, y la maestra se paró empeñada en llevar a la niña con ellas. A su madre le pareció que era muy pequeña, que les iba a dar lata, pero Dña. Soledad se responsabilizó de la niña y se decidió llevarla, subiéndola sobre la fiel pollina, entre 2 niñas ya mayores. Luego a la vuelta, muy contenta, le tuvimos que prometer que iría a la escuela cuando el próximo curso en septiembre. Su madre alegó que solo tenía 5 años, pero, no hubo forma de convencer a la maestra, diciendo que daba igual. La niña, toda contenta, fue a la escuela en septiembre, con 5 años. Desgraciadamente solo fue con ella 3 años, ya que nos quedamos sin aquella ejemplar maestra, aunque, la que vino después, Dña. Clotilde Gudín Dovarro, natural de Arancedo, fue también muy buena profesora, pero estuvo poco tiempo, ya que la enseñanza Básica pasó para Lóngara.
    Valga este escrito como recuerdo a Dña. Soledad Álvarez Álvarez (a la tan querida Dña. Sisá), y también a todas las maestras y maestros de antes y de ahora, que tanto hacen y se esmeran por sus alumnas y alumnos.

 

 


 



     Esta es la placa que todavía se puede ver en el Centro Cultural de Miudes, en el local que fue escuela de niños. Fue presentada el día del funeral en la iglesia de la parroquia, trasladándonos todos a la escuela, donde se descubrió y se hizo la presentación de esta sencilla placa, que allí permanece.

 
     Nota bibliográfica: Este escrito ha sido informado oralmente por la Cronista oficial de Las Regueras; el que era vecino de las Regueras, D. Ramiro González Valdés, y Dña. Maribel Corral Álvarez, sobrina 2ª de Dña. Soledad. Mi agradecimiento a todos.

 

     

 

Programa de las fiestas de Santa Isabel en Las Regueras-Año 1964

 

 

 
 
Niñas y niños de la escuela de Godella, con su maestro D. Julio Cesar Suárez
 
 
 
 
 
Mapa del concejo de Las Regueras.
Se puede ver donde nació y vivió, durante unos 20 años, Dña. Soledad.
Los otros 37: 2 años en La Coruña y 35 en Miudes


                    

      Este es el edificio de las antiguas escuelas de Miudes, construidas y donadas al ayuntamiento de El Franco, por el Rvdo. Padre Montaña, nacido en Miudes y fallecido en Madrid. Fueron las primeras que se hicieron en el concejo, por los años 1918-20.

                    

                              

                     ESCUDO  DEL  CONCEJO  DE  LAS  REGUERAS (ASTURIAS)









                   LA  IGLESIA  DE  MIUDES  Y  SU ENTORNO,  EN  LA  ACTUALIDAD










                           
                         DON  JOSÉ  FERNÁNDEZ  MONTAÑA (PADRE  MONTAÑA),
     DONANTE DE  LAS  ESCUELAS  Y  CASA  PARA  LOS  MAESTROS  DE  MIUDES